PREGUNTAS VITALES

Las personas adultas nos animan a hacer sólo preguntas contestables. En la infancia hacemos unas preguntas tan esenciales como: ¿De dónde he venido? ¿Por qué existe el mundo? ¿A dónde iré cuando me muera? Quizá nuestras preguntas les encanten a los adultos que nos rodean, pero no nos las responden, o si lo hacen, nos dan una respuesta que nos confunde más quela misma pregunta. Insatisfechos, seguimos preguntando ¿por qué? ¿A qué conclusión podríamos llegar si sentimos que con estas preguntas estamos incomodando a los adultos que incluso dudan de que las respuestas que nos sea ciertas? ¿Qué sentimos cuando nos responden simplemente “así es la vida”?

Al final, la mayoría de nosotros acabamos creyendo que las preguntas más valiosas o importantes escapan a nuestra comprensión o son en el fondo incontestables. No decimos  que estas preguntas esenciales sobre la vida y la muerte plantean unas cuestiones filosóficas, científicas o religiosas tan complejas que sólo los expertos están calificados para responderlas. Pero las preguntas fundamentales son sencillas y tratan temas importantes para todos los seres humanos.  Por eso es más provechoso seguir haciéndonoslas rigurosamente  y tener en cuenta lo significativas que son en nuestra vida.

En cuento aprendemos los acuerdos fundamentales a los que se ha llegado que conforman la realidad que conocemos, creemos “saber cómo son las cosas”. Al aceptar unas respuestas provisionales como concluyentes, desaprovechamos la posibilidad de conocer las cosas más a fondo. Nos quedamos atrapados en el inmenso reino de lo desconocido sin ni siquiera saber que es desconocido. Paradójicamente seguirá siéndolo mientras creamos “conocerlo”. Para empezar a conocer algo nuevo debemos antes comprender que hay algo que desconocemos.

Las verdaderas preguntas vitales parecen tener varias capas de respuestas, cada una aumenta nuestra comprensión. La clave para el descubrimiento estriba en no aceptar ninguna respuesta como definitiva. En todo cuanto conocemos hay muchas posibilidades que esperan ser descubiertas.

Tarthang Tulku