Postura meditativa

APRENDER A MEDITAR: LA POSTURA EN LA MEDITACIÓN

La postura que adoptamos cuando meditamos es importante, nos ayuda a encontrar la calma, en la meditación la conexión mente cuerpo se hace más que evidente. Hay distintas técnicas meditativas, hoy voy detallar un poco más cómo es la postura meditativa en la práctica del Zazén,  que es la que durante muchos años he practicado.

En el zen se dice que cuando se tiene una postura corporal correcta se está en un estado mental correcto. Esto lo podemos experimentar cuando practicamos porque la postura adecuada nos coloca en sí en un estado de centramiento.

Algo que ayudará con la postura  es contar con un zafú u un cojín de meditación o un banquito. En este artículo voy a ir repasando partes del cuerpo y cómo irnos colocando:

POSICIÓN GENERAL SENTADOS: La clave es mantener una posición erguida pero no tensa. Cuando nos sentamos sobre un zafu, nos sentamos de la mitad hacía delante, apoyándonos en los isquiones, nuestras caderas se elevan y  las rodillas se apoyan en el suelo. De esta manera es más fácil mantener la columna vertebral recta.

PIERNAS: Hay distintas posiciones de piernas. Digamos que la más completa es la que se llama posición de loto, en ella el pie izquierdo está sobre el muslo derecho y el pie derecho, sobre el muslo izquierdo. Esta posición está señalando la unidad de la dualidad. Pero hay variantes con menos exigencia para practicar progresivamente:

Postura birmana

Donde el talón del pie izquierdo se pega al zafu y  ponemos el pie derecho delante.

Postura de cuarto de loto

Variantes donde  el pie derecho se coloca sobre la pantorrilla de la pierna izquierda.

Postura de medio loto

Variante donde se sube el pie derecho de la pantorrilla al muslo.

COLUMNA VERTEBRAL: Clave como he dicho antes es mantener derecha la columna vertebral. Te ayudará para ello:

– Imaginar cómo alineas  tus orejas con los hombros.

– Relajar los hombros, dejarlos caer hacia abajo.

– Imaginar que en tu coronilla tienes como un hilo que tira hacia arriba de forma  que la parte superior de tu cabeza se espiga hacia arriba.

-Recoger el mentón hacia el pecho.

– Dejar que el peso caiga hacia el vientre como si presionaras el diafragma[i] hacia la cavidad abdominal.

LAS MANOS: Las manos normalmente adoptan una forma que se denomina “mudra[ii]  el usual en zazén es el mudra cósmico, donde se pone la mano izquierda sobre la derecha con las palmas hacia arriba, se juntan los nudillos medios de los dedos mayores y se tocan ligeramente los pulgares, uno con otro. Las manos han de estar pegadas al cuerpo, con los pulgares aproximadamente a la altura de la región umbilical. Los brazos deben permanecer relajados, ligeramente separados del cuerpo,  se dice que  “pareciera que se estuviera sujetando un huevo en cada axila, sin romperlo”.

Esta postura de las manos es complicada cuando se comienza, para iniciar puedes puedes simplemente apoyar tus manos sobre las rodillas con las palmas boca abajo o boca arriba.

En general cuando se comenzamos a meditar la postura nos puede costar, es una cuestión de paciencia y constancia que nos acostumbremos y que vayamos progresivamente afinando algo más en los detalles de la misma. Cuando se consigue se llega  a estar agusto en la misma y se experimenta como nos ayuda a centrarnos en la práctica

Nuria GC

Fuentes consultadas: Mente Zen, mente de principiante de Shunryu Suzuki

[i] Músculo ancho situado entre las cavidades pectoral y abdominal y que tiene un importante papel en la respiración de los mamíferos.

“el diafragma, gracias a su contracción y dilatación sucesivas, facilita la entrada y salida del aire de los pulmones”

[ii] Cada una de las posiciones que se realizan con las manos en las religiones hindú o budista, con diversas funciones y simbología.